Año 1974. Reunión INA-ICT: Proyecto Hotel-Escuela. De espaldas, de izquierda a derecha, don Danilo Jiménez Veiga, Presidente Ejecutivo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA); don Manuel Ventura, Presidente de la Asociación Costarricense de Hoteles (ACHA); don Fernando Trejos Solorzano, Gerente Técnico del INA y don Carlos Lara Hine, Presidente Ejecutivo del Instituto Costarricense de Turismo. De frente, de derecha a izquierda, don Kurt Nathan, Gerente del Hotel Irazú; don Carlos Lizama Hernández, Consultor a cargo del Proyecto Hotel-Escuela y don Edgar Bailey McCloud, Encargado de la Sección de Comercio y Servicios del INA.
El Instituto Nacional de Aprendizaje – INA – es una de las instituciones que más han beneficiado a Costa Rica desde su fundación hace 60 años. En esa época, hombres altamente visionarios como don Alfonso Carro, ministro de Trabajo, y don Danilo Jiménez Veiga, entonces director general de la Organización Internacional del Trabajo – OIT – para América Latina, abordaron la admirable labor de crear instituciones encargadas de dar formación profesional y técnica a los trabajadores de la industria latinoamericana.
En la vida de muchas personas se dan situaciones conflictivas cuyo origen parece inexplicable. Sin que haya ningún motivo conocido, se nos aparecen personas que no nos quieren y que lo manifiestan activamente. Hasta los más simpáticos y bonachones descubren que hay quienes los aborrecen. Es como si la letra de la popular canción mexicana, “no soy monedita de oro pa’ caerle bien a todos”, tuviera una máxima vigencia.
Dicen los médicos que un factor importante en la curación de una enfermedad es que el paciente tenga un estado de ánimo positivo; que piense que se va curar y que siga los tratamientos y recomendaciones con optimismo. Por el contrario, al enfermo pesimista, es posible que los achaques se le agraven; de hecho, hay factores psicosomáticos, es decir, situaciones psicológicas negativas que contribuyen a crear o aumentar los efectos adversos de una enfermedad física.